| Reuters |
 |
| Ricardo Lavolpe, técnico de la selección mexicana. |
 |
|
|
Durante su gestión, al frente del equipo nacional, a Lavolpe se le ha criticado su arrogancia con los medios, sin embargo, ha reclamado respeto para el fútbol mexicano y ha sido capaz de vencer en torneos oficiales a equipos como Brasil y Argentina, sin dejar de apostar por los jóvenes talentos.
México perdió 2-1 la semana pasada ante Trinidad y Tobago y así dejó escapar la oportunidad de clasificarse al Mundial por delante de Estados Unidos, sin embargo en ese duelo el argentino olvidó a varios titulares y prefirió probar a jóvenes, candidatos a liderar la selección después de 2006.
En la eliminatoria de Norte, Centroamérica y el Caribe lo más destacado no son los 67 goles en 18 partidos porque muchos fueron ante rivales débiles; más importante fue la cifra de 49 jugadores que Lavolpe convocó, muchos de ellos con la sola idea de proporcionarle confianza antes de que lleguen a su madurez.
El técnico argentino ha tenido un ciclo extraño al frente del equipo nacional; en tres años ha soportado las críticas casi diarias del entrenador de los Pumas de la UNAM, Hugo Sánchez, quien no ha negado su interés de ocupar el cargo del argentino, ha exagerado sus fracasos y minimizado sus victorias.
El estratega del "tricolor" perdió concentración al involucrarse en la guerra con el antiguo goleador del Real Madrid. Aún así le quedó tiempo para convencer con criterios técnicos sólidos, para velar por la armonía del grupo y para no olvidar a los jóvenes.
Lo de la calidad del juego se comprobó en la pasada Copa Confederaciones, en la que México venció al campeón mundial Brasil y empató con Argentina y Alemania, con los que sólo cayó en serie de penaltis y tiempo extra respectivamente.
El mismo "Pelé", considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, dijo después de ese torneo que le gustaría ver a los monarcas brasileños con un estilo de juego tan acoplado como el de la selección mexicana.
Convencido de que el fútbol es un deporte de conjunto, el manejador se esmeró en mantener la armonía, y en esa línea llegó a sacrificar talento como el del delantero Cuauhtémoc Blanco, tal vez el mejor jugador del país, pero con incapacidad para adaptarse al grupo desde la llegada de Lavolpe, con quien ha tenido diferencias.
En cuanto a los jóvenes, el fruto del trabajo se podrá ver a partir del día después del Mundial, cuando varios de los jerarcas de la selección pierdan protagonismo y quienes tomen sus puestos no empiecen de cero porque ya han tenido oportunidades con Lavolpe.
México ha tenido derrotas en este ciclo, como la de los Juegos Olímpicos de Atenas o la de la pasada Copa América, pero todo este tiempo los mexicanos han jugado sin complejos contra los mejores y ya son mencionados como un equipo capaz de volar alto en el Mundial.
La selección mexicana siempre tendrá la desventaja de tener a pocas figuras en el fútbol de Europa, el mejor del planeta, y de sentir la falta de topes con equipos de nivel, pero a pesar de las limitaciones, el argentino ha enseñado a los atletas a creer en ellos mismos y tal vez eso se vea en Alemania'06.
A Lavolpe no hay que adorarlo como un Dios, porque equivocaciones ha tenido, pero su compromiso por México se prueba en su inversión en los novatos que empezarán a sonar el día después del Mundial de Alemania, algo más importante que convocar a algún naturalizado argentino o brasileño para defender la camiseta verde.
|