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EFE
"Colombia tiene problemas muy graves. Lula dijo que América Latina debería resolver el problema del narcotráfico, nadie se convence de eso. Imagínese si Brasil podría ayudar a Colombia en ese particular".
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Diego Salmen
Terra Magazine
La experiencia conquistada en la realpolitik internacional corrobora la evaluación del diplomático Rubens Ricupero sobre la instalación de las bases estadounidenses en Colombia, y las consecuencias para Brasil. "En términos públicos, Brasil declara que no busca la hegemonía, sólo la colaboración. Aunque la buscara, ese episodio muestra que no tienen poder suficiente", dice el diplomático.
Rubens Ricupero es un veterano de las relaciones internacionales. Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) entre 1995 y 2004, fue, en el mismo período, Subsecretario General de la ONU. También fue embajador de Brasil en los Estados Unidos, entre otros innumerables puestos que mantuvo en la jerarquía del Itamaraty.
El ex embajador habló con Terra Magazine sobre el real poder de la UNASUR -reunida este lunes en Quito, Ecuador- en la geopolítica de las Américas, y criticó la falta de pragmatismo de la diplomacia brasileña. "Cuando Brasil se pone en una posición que hace con que los países elijan entre ellos y los estadounidenses, esa es una actitud muy poco realista", afirma.
Desde las charlas anteriores a la reunión de la UNASUR, los países alineados a Venezuela, como Bolivia y Ecuador, venían presionando por la aplicación de sanciones a Colombia por cuenta del acuerdo militar con los Estados Unidos. Para Ricupero, un intento que no tendrá mayores consecuencias. "La UNASUR es el resultado de la posición de los países, y ahora ellos están divididos con relación a eso (las bases de los EE.UU. en Colombia). Algunos países como Chile, Paraguay y Uruguay ya dijeron que esa es una materia interna de la soberanía colombiana y, por lo tanto, no hay razón para que la UNASUR se manifieste" afirma Ricupero.
Vea la entrevista completa:
Terra Magazine: ¿Qué presión puede ejercer la UNASUR de hecho contra la instalación de bases de los EE.UU. en Colombia?
Rubens Ricupero: No creo que pueda ejercer ese papel porque la UNASUR es el resultado de la posición de los países, y ahora están divididos con relación a eso. Algunos países como Chile, Paraguay y Uruguay ya dijeron que esa es una materia interna de la soberanía colombiana y, por lo tanto, no hay razón para que la UNASUR se manifieste.
¿Por qué existe esa división?
Cuando la UNASUR fue organizada, por iniciativa brasileña, todavía no había ningún caso concreto, y siempre que se crean entidades como esa, que intentan aumentar la convergencia, la actitud normalmente es favorable. El problema es que siempre que hay una cuestión concreta como esa de Colombia con Venezuela, o de Colombia con Ecuador, ahí hay siempre maneras diferentes de apreciar la situación.
Hay otro problema: Brasil, al tomar la iniciativa de la UNASUR y del Consejo de Defensa sudamericano, tuvo el propósito claro de tener dos organizaciones puramente latinoamericanas. Pero, en la práctica, eso ignora una realidad: el país que tiene más poder en esa área son los Estados Unidos, y por eso muchos países vecinos (a Brasil) se sienten atraídos en establecer relaciones más estrechas con los EE.UU., sea en el comercio, como Chile, sea en la defensa, como Colombia.
¿No tiene Brasil contrapartidas para ofrecerles a esos países?
Brasil no tiene alternativas, como tienen los EE.UU. En el comercio, Brasil compra muy poco de esos países, tiene un saldo comercial positivo con la mayoría, al contrario de los EE.UU. En el campo militar, no hace falta pensar. Sería ridículo imaginar que Brasil podría ofrecer lo que los EE.UU. pueden dar en términos militares.
Cuando Brasil se coloca en una posición que hace con que los países elijan entre él o los estadounidenses, esa es una actitud muy poco realista, que siempre acabará en la elección de los estadounidenses. Desde ese punto de vista, la posición del presidente Lula y del Itamaraty está muy fuera de la realidad. Por eso, ese episodio es muy significativo: es una creación brasileña, pero en el momento en que hubo un problema, no sirvió para nada.
¿No puede Colombia aislarse del resto de América Latina al intentar deslegitimar la UNASUR? Uribe no compareció a la reunión...
No tanto, porque cuando se habla en América Latina, uno debe pensar qué quiere decir eso. México, el segundo país más grande de América Latina, es un aliado muy fuerte de los EE.UU., como también todos los países de América Central y el Caribe. Perú ya firmó acuerdos comerciales con los EE.UU. Los países contrarios (a una aproximación con los EE.UU.) son pocos. Ecuador, Venezuela, Bolivia, y más moderadamente Brasil y Argentina.
¿Cómo queda Venezuela en ese contexto? ¿Sale fortalecida?
No, al contrario: es un país con pocos seguidores. En el fondo, tiene más influencia sobre Bolivia y Ecuador. Brasil está equidistante. Pero creo que Brasil debe tomar cuidado en no exagerar. En el caso de que sus posiciones estén más dentro de la realidad, su influencia será mayor. Brasil debe notar que está lejos aún de poder ofrecerles alternativa a esos países, en una elección entre EE.UU. y Brasil.
¿Cree que las bases pueden ser una amenaza para otros países a largo plazo?
A nadie le gustan las interferencias extranjeras, pero Colombia tiene problemas internos muy graves. Lula dijo que América Latina debería resolver sola el problema del narcotráfico, pero nadie se convence de eso. Aquí, por ejemplo, la policía es muy débil. Imagínese si Brasil podría ayudar a Colombia en ese particular...
Asimismo, ¿no representa la base una amenaza, aunque sea psicológica, para los demás países de la región?
Para Venezuela puede que eso tenga algún sentido. Si bien que las fuerzas armadas colombianas son mucho más poderosas que las de Venezuela, justamente por recibir esa ayuda estadounidense hace tanto tiempo. No hay duda de que tiene un poco ese efecto. Ahora, es algo que les cabe a los colombianos. Ellos tienen ese problema interno, creo que Brasil no tiene que meterse en eso. No afecta en nada a Brasil.
¿En qué medida afecta la instalación de las bases la pretendida hegemonía de Brasil en América del Sur?
En términos públicos, Brasil declara que no busca la hegemonía, sólo la colaboración. Aunque la buscara, ese episodio muestra que no tenemos poder suficiente para llevar a los demás a elegir entre Brasil y los estadounidenses. Eso deja claro que Brasil debe tomar una posición un poco más realista.
¿Puede la presión de la UNASUR tener resultados concretos en la restitución de Manuel Zelaya a la presidencia de Honduras?
En ese caso no, porque la UNASUR no incluye América Central. Y es un poco eso de que: quien no es diplomático, tiende a exagerar el papel de Brasil. Pero la presencia de Brasil en América Central es mínima, casi no tenemos ninguna influencia. Quien tiene influencia allá es Canadá, que ayuda mucho a los países de la región, y México.
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